Chaman peruano de la tribu capanahua, Francisco fundó el jardín botánico Sachamama en 1998. Pintor visionario, saca de las visiones por la ayahuasca el material para las pinturas que expone en el centro. Trabaja con la ayahuasca y el perfume para curar a la gente.
Propone viajes a su pueblo natal Tamanco para conocer desde allá la medicina y para visitar los lugares sagrados donde su abuela Trinidad le transmitió sus poderes.